Desde el año 2000, Standard & Poor's y Moody's evalúan de manera externa a Knorr-Bremse a pesar de que la empresa no cotiza en bolsa. Estas calificaciones son de gran importancia para la compañía, sobre todo porque consiguen que clientes y proveedores confíen en la estabilidad financiera del Grupo Knorr-Bremse, siendo la confianza la base para toda colaboración comercial a largo plazo. Además, las calificaciones tienen otros efectos positivos para la empresa, entre otros en lo concerniente al acceso a las financiaciones en el mercado de capitales y con los bancos, así como en el desarrollo del negocio de proyectos en el área de Sistemas para Vehículos Ferroviarios.
También en 2010 las dos agencias de evaluación han confirmado de nuevo el estatus de grado de inversión de Knorr-Bremse. Standard & Poor’s va un paso más allá en la valoración y eleva la calificación de Knorr-Bremse de ‘BBB+/outlook positive’ a la categoría de ‘A-/outlook stable’. Moody’s mejora su Outlook de ‘stable’ a ‘positive’, pero por el momento mantiene la calificación existente de ‘Baa1’.
Moody's: Baa1
Standard & Poor's: A-
