Más seguridad a través del detector de descarrilamiento
Knorr-Bremse hizo descarrilar un vagón-cisterna entero para demostrar la efectividad de la última generación de detectores de descarrilamiento.
A menudo los descarrilamientos en cola del tren no se detectan, de modo que los vehículos descarrilados pueden ser remolcados a lo largo de la vía durante varios kilómetros. Cuando se suman una serie de circunstancias puede llegar a producirse un grave accidente, pero en cualquier caso los vehículos descarrilados dañan los raíles y el asiento de la vía (balasto, traviesas, …) y pueden conllevar cortes en la línea.
Por ello, Knorr-Bremse ha desarrollado una nueva generación de detectores de descarrilos de forma que actúan cuando tiene lugar un descarrilamiento y hacen que el tren se detenga automáticamente.
